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Aprender español viendo las mejores películas mexicanas

Publicado por Ángeles, el 22/10/2018 Blog > Apoyo escolar > Lengua > Cine mexicano para practicar español

Nacidos en Francia, los hermanos Lumière tuvieron la idea de inventar el cine. Esta encomienda empezó en Lyon en 1895  y ha vivido una evolución increíble. Desde el cine mudo en blanco y negro, pasando por el cine en color hasta las películas de animación y en 3D, y ahora hasta el 4D y 4DX (¡¿qué sigue?!).

El cine va moldeando la mentalidad de la época, lo que lógicamente  influye en las formas de grabar y las expectativas del público. En este artículo vamos a hacer un pequeño recorrido por la historia del cine en México más un vistazo al resto del cine en español, con el objetivo de dar una perspectiva general de algunos de los largometrajes de referencia.

Descubre la cultura como reflejo de la evolución del español.

Los inicios del cine en México

El cine llegó a México casi doce meses después de su aparición en París. La noche del 6 de agosto de 1896, el presidente Porfirio Díaz, su familia y miembros de su gabinete presenciaban asombrados las imágenes en movimiento que dos enviados de los hermanos Lumière proyectaban con el cinematógrafo, en uno de los salones del Castillo de Chapultepec.

El éxito del nuevo medio de entretenimiento fue inmediato. Porfirio Díaz había aceptado recibir en audiencia a Claude Ferdinand Von Bernard y a Gabriel Veyre, los proyeccionistas enviados por Louis y Auguste Lumière a México, debido a su enorme interés por los desarrollos científicos de la época. Además, el hecho de que el nuevo invento proviniera de Francia aseguraba su aceptación oficial en un México con un “presidente” que no ocultaba su gusto “afrancesado”.

Después de su afortunado debut privado, el cinematógrafo se presentó al público el 14 de agosto de ese mismo año, en el sótano de la droguería Plateros, en la calle del mismo nombre (hoy Madero) de la Ciudad de México. El público abarrotó el sótano del pequeño local —repetición de la sesión del sótano del Café de París, donde debutó el cinematógrafo— y aplaudió fuertemente las “vistas” mostradas por Bernard y Veyre. La droguería Plateros se localizaba muy cerca de donde, unos años después, se ubicaría la primera sala de cine del país: el Salón Rojo.

historia del cine mexicano Los edificios todavía no existían, pero Chapultepec ya era EL lugar

México fue el primer país del continente americano que disfrutó del nuevo medio, ya que la entrada del cinematógrafo a los Estados Unidos había sido bloqueada por Thomas Alva Edison, aunque se rumorea que debido a que Don Porfirio, o bien su gobierno, tenía una buena amistad con el gobierno de Francia en ese momento, los padres del cine prefirieron a México para que fuera el primer país americano en presenciar este medio.

El mismo año que Bernard y Veyre llegaron a México, filmaron El presidente de la república paseando a caballo en el bosque de Chapultepec y otros 35 cortometrajes en la capital, Guadalajara y Veracruz. Uno de los filmes de los realizadores franceses, titulado Un duelo a pistola en el bosque de Chapultepec, causó conmoción, ya que la gente no diferenciaba aún la realidad de la ficción.

El cine mudo mexicano

Un duelo a pistola en el Bosque de Chapultepec (1896) fue filmada por los franceses Bernard y Veyre, sobre la base de un hecho real, ocurrido poco tiempo antes entre dos diputados en el Bosque de Chapultepec.

Las reconstrucciones de eventos famosos no eran novedad en 1896. Edison había filmado una pequeña cinta para su cinetoscopio, que bien pudo haber inspirado la cinta de Bernard y Veyre. Pedro Esquirel and Dionecio Gonzales – Mexican Duel (1894) presentaba quizás a los primeros mexicanos mostrados en película: dos hombres que se enfrentaban en un duelo a cuchilladas. Esta imagen del mexicano violento fue, desde entonces, el estereotipo impuesto por el cine norteamericano al referirse a México.

La revolución marcó un gran paréntesis en la realización de filmes de ficción en México. Con la finalización oficial del conflicto, en 1917, pareció renacer esta vertiente cinematográfica, ahora en la modalidad del largometraje.

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El cine durante y tras la revolución

En 1917, la principal importación de filmes hacia México provenía de Europa. Estados Unidos no terminaba de afianzarse como un gran centro productor cinematográfico, aunque Hollywood ya comenzaba a perfilarse como la futura Meca del cine. Además, las relaciones tirantes entre México y Estados Unidos, junto con la imagen estereotipada del “mexicano bandido” en muchos de los filmes norteamericanos, provocaba un rechazo, tanto oficial como popular, hacia muchas de las películas estadounidenses de la época.

Francia e Italia fueron los patrones a seguir para la “reinauguración” del cine mexicano de ficción en 1917. Ese año se estrenó en México El fuego (Il fuoco, 1915) filme italiano interpretado por Pina Menichelli, actriz que logró gran popularidad en México y que introdujo el concepto de “diva” del cine, anteriormente solo utilizado para el teatro o la ópera.

La luz, tríptico de la vida moderna (1917) es el título del primer largometraje “oficial” del cine mexicano. El adjetivo “oficial” se debe a que pocos autores reconocen el trabajo de los yucatecos Carlos Martínez de Arredondo y Manuel Cirerol Sansores, quienes un año antes filmaron 1810 o ¡Los libertadores de México! (1916) el que probablemente sea el primer largometraje de ficción nacional. Los temas que han acompañado a la cinematografía mexicana nacieron también en los años de 1917 a 1920.

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La Época de Oro

Según algunos historiadores y críticos de cine, los verdaderos “años dorados” del cine mexicano corresponderían al periodo coincidente con la Segunda Guerra Mundial que va de 1939 a 1945; sin embargo, años antes de que iniciara esta, el cine mexicano ya había alcanzado un gran nivel técnico y artístico y tenía un mercado bien establecido, tanto dentro como fuera del país, por lo que la Segunda Guerra Mundial simplemente vino a incrementar la producción y expandir el mercado ya establecido, lo que no le quita su lugar como un elemento extremadamente importante para poder mantener el nivel de la industria mexicana en esos años.

Con el apoyo norteamericano de la posguerra, se dio un auge sin precedentes del cine nacional. Grandes estudios cinematográficos norteamericanos apoyaron de modo conjunto el desarrollo del cine nacional, por cuestiones estratégicas y por mantener un control sobre México, ya que era una época en la que la influencia comunista de la Unión Soviética se cernía sobre la posición estratégica mexicana y en todo el hemisferio latinoamericano, lo que se tradujo en una estrategia mass media sobre la escasamente educada e influenciable población mexicana. Algunas cintas mexicanas que alcanzaron un enorme éxito de crítica y comercial fueron La mujer del puerto (1934), Janitzio (1934) y Dos monjes (1935). Figuras como Andrea Palma, Esther Fernández, Lupe Vélez, Tito Guízar y Domingo Soler habían alcanzado ya el nivel de mitos entre las audiencias mexicanas.

epoca de oro del cine en mexico En esa época, ir al cine era un suceso que merecía comentarse siempre

Entonces, el inicio de la Época de Oro vendría con el estreno de la película Allá en el Rancho Grande, que inauguraría el género de comedia ranchera, género cultivado en México sin parangón en el resto de mundo, debido a la cultura e idiosincrasia mexicanas. La internacionalización viene a partir de 1941 con el film ¡Ay Jalisco, no te rajes! interpretado por Jorge Negrete. Y el final llegará posterior a la muerte del actor y cantante Pedro Infante, en 1957.

El cine mexicano continuó realizando obras de espléndida calidad y comenzó a explorar otros géneros como la comedia, el romance y el musical. En 1943, la película Flor silvestre, reunió a un equipo cinematográfico conformado por el director Emilio Indio Fernández, el fotógrafo Gabriel Figueroa, el actor Pedro Armendáriz y la actriz Dolores del Río. Las cintas María Candelaria y La perla, son consideradas obras cumbre de Fernández y su equipo, y llenaron al cine mexicano de un enorme prestigio, paseándose a nivel mundial en importantes festivales cinematográficos (María Candelaria fue galardonada en 1946 con el Premio del Grand Prix del Festival de Cannes, el nombre anterior de la Palma de Oro, siendo la primera película de habla hispana en obtenerlo). Por su parte, La perla fue galardonada con el Globo de Oro de la industria fílmica estadounidense, siendo la primera cinta hispana en recibir dicho reconocimiento.

En su época de oro, el cine mexicano imitó el Star System que imperaba en Hollywood. De esta manera, y a diferencia de otras industrias fílmicas, en el cine mexicano se comenzó a desarrollar el “culto al actor”, situación que propició el surgimiento de estrellas que causaron la sensación en el público y se convirtieron en auténticos ídolos, de una forma muy similar a la de la industria fílmica estadounidense.

Entre las figuras que alcanzaron el nivel de ídolos del cine mexicano, destaca Pedro Infante: el resultado de su reunión con el director Ismael Rodríguez en Nosotros los pobres (1947), sirvió para consolidar la figura de Infante dentro de la mitología del cine mexicano. De la extensa galería de estrellas del cine mexicano, Pedro Infante es el único que ha podido unificar los sentimientos del público.

De manera similar a Hollywood, en el cine mexicano existió también el “Culto a la Diva”, la veneración de figuras femeninas que alcanzaron el nivel de Mitos (como Greta Garbo y Marlene Dietrich). Aunque surgieron muchas bellezas fílmicas en la Época de Oro, solo dos de ellas lograron trascender y convertir sus rostros en el sentido de todas sus películas: María Félix y Dolores del Río.

estrellas de cine en mexico Las divas del cine nacional no tenían nada que envidiar a las estrellas de Hollywood

Mario Moreno “Cantinflas”, comediante y mimo surgido de las carpas populares, se hizo mundialmente célebre con el nombre de su personaje Cantinflas (un “peladito” de barrio dicharachero, simpático e ingenioso), al que dio vida en la mayoría de los filmes que rodó. La popularidad de este monstruo sagrado del cine mexicano y, en general, del cine en español, debe mucho a su trabajo a las películas filmadas con su director ideal, Miguel M. Delgado.

Otro destacado comediante fue Germán Valdés “Tin Tan”. Poseedor de una enorme gracia y versatilidad, pues era además un excelente cantante. Hizo célebre en su tiempo al personaje del pachuco (movimiento cultural surgido en los años veinte en Chicago, entre la comunidad hispana de los Estados Unidos).

El 15 de abril de 1957, el país entero se estremeció al conocer la noticia de la muerte de Pedro Infante. Con él, simbólicamente, moría también la época de oro del cine nacional. Poco o nada quedaba ya de aquellos años de esplendor.

El Nuevo Cine Mexicano

Al asumir la presidencia de México en 1982, Miguel de la Madrid Hurtado heredaba un país sumido en la más profunda de las crisis económicas y sociales. El gobierno mexicano se olvidó casi por completo del cine, una industria poco importante en tiempos de crisis. Si la producción cinematográfica mexicana no se extinguió en esos años, fue debido al auge de la producción privada -plagada de ficheras y cómicos albureros- y por las escasas producciones independientes, que encontraron en el sistema cooperativo la forma de producir escasas muestras de cine de calidad.

En 1983, se creó el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), entidad pública encargada de encaminar al cine mexicano por la senda de la calidad.

A principios de agosto de 1992, la prensa capitalina de espectáculos anunció que Como agua para chocolate (1992), de Alfonso Arau, había impuesto récord de permanencia en el Cine Latino de la Ciudad de México, una sala dedicada generalmente a exhibir películas norteamericanas. Al mismo tiempo, la prensa regiomontana anunció que este mismo filme era el más taquillero de aquel año en Monterrey.

Para el público mexicano de los noventa, títulos como La tarea (1990), de Jaime Humberto Hermosillo; Danzón (1991), de María Novaro; Sólo con tu pareja (1991), de Alfonso Cuarón; Cronos (1992), de Guillermo del Toro, o Miroslava (1993), de Alejandro Pelayo, poseyeron un significado de alta calidad, muy distinto al que se le atribuía al cine mexicano pocos años antes. Las nuevas películas mexicanas hicieron que el cine volviera a formar parte activa de la cultura de México. En general, el cine mexicano experimentó un feliz reencuentro con su público. La asistencia a las salas de cine para ver películas mexicanas aumentó considerablemente entre 1990 y 1992. La renta de estas mismas películas en video sobrepasó las expectativas de los distribuidores.

cine mexico noventas Los años noventa significaron el reencuentro del cine mexicano con su público

Actualmente en el país se puede disfrutar de una amplia gama de festivales y muestras cinematográficas ya que se llevan a cabo alrededor de 45 de ellos a lo largo del año realizados en diferentes estados de la república; algunos de talla internacional, otros independientes, unos dedicados en específico a algunas áreas del cine, a géneros, así como algunos otros dedicados a sectores determinados de la sociedad, todos con la calidad que el buen cine ofrece. El trabajo de algunos cineastas de esta nueva época es digno de tomarse en cuenta:

  • Alfonso Cuarón: Ganador en 2014 del Premio de la Academia como Mejor Director. Cuarón comenzó dirigiendo una película independiente en nuestro país (Sólo con tu pareja, 1991) pero el reconocimiento internacional le llegó con producciones norteamericanas como La princesita (1995) y con su cuarto largometraje, Y tu mamá también (2001). Posteriormente dirigió proyectos de grandes presupuestos y bien recibidos por la crítica como Harry Potter y el prisionero de Azkaban (2005). Con Gravity (2013),  ganó el Óscar al mejor director, lo que lo convirtió en el primer director latinoamericano en obtener dicho galardón.
  • Guillermo del Toro: Director, guionista, productor y novelista mexicano, galardonado con el Premio Goya y varias veces con el Premio Ariel. Del Toro empezó a filmar en México desde adolescente, cuando estaba en el Instituto de Ciencias, en la ciudad de Guadalajara. Pasó diez años en diseño de maquillaje y formó su propia compañía, Necropia, antes de ser el productor ejecutivo de su primer filme a los 21 años. Fue cofundador del Festival de Cine de Guadalajara y creó la compañía de producción Tequila Gang. Guillermo del Toro es un cineasta que ha dirigido una amplia variedad de películas, desde adaptaciones de cómics (como Hellboy y Blade II), hasta películas de terror y fantasía histórica. Sus películas El espinazo del diablo (2001) y El laberinto del fauno (2006), comparten aspectos similares: protagonistas (niños pequeños) y temática (como la relación entre terror y fantasía y el vivir bajo el yugo de un régimen fascista o dictatorial). Del Toro ganó el Premio de la Academia como Mejor Director por The Shape of Water (2017) que también fue la ganadora al Óscar por Mejor Películas.
  • Alejandro González Iñárritu: Cineasta, guionista, productor y compositor mexicano, ganador de cuatro premios Óscar. Es considerado uno de los mejores cineastas en la actualidad. González Iñárritu es el primer cineasta mexicano en obtener dos veces consecutivas el premio Óscar al Mejor director y también es el primero en dirigir una cinta ganadora del premio a la Mejor película que otorga anualmente la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas. Además, recibió el premio al mejor director en el festival de Cannes (2006), por su trabajo en la cinta Babel. Sus seis largometrajes, Amores perros (2000), 21 gramos (2003), Babel (2006), Biutiful (2010) Birdman (2014) y The Revenant (2015) han sido aclamados por la crítica a nivel mundial, todos ellos han recibido premios en festivales internacionales y nominaciones al Óscar en diferentes categorías. Iñárritu ha ganado en total a lo largo de su carrera cuatro Globos de oro, tres premios BAFTA y un premio al mejor director del festival de Cannes. En 2015 ganó tres premios Óscar por su película Birdman: premio al mejor director, mejor guion original y mejor película. En 2016 ganó un premio Óscar por su película The Revenant: al mejor director, siendo así, el primer mexicano y el tercer cineasta en ganar dos premios Óscar de manera consecutiva, en la categoría de mejor director en los últimos 60 años.

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