«El poema solo se cumple si es canto, letra y música a la vez» - Léopold Sédar Senghor

Cuando se es profesor de canto o cantante que actúa en escenarios, hay que evitar la fatiga vocal a toda costa y cosas mucho peores, como quedarse sin voz y las inflamaciones (inflamación de la laringe, inflamación de la garganta, de la faringe, etc.).

Según una encuesta, las personas mayores de 65 años cantan menos que los jóvenes, ya que mientras el 83 % de los jóvenes cantan al menos ocasionalmente, solo el 62 % de las personas mayores cantan en su vida diaria. El 19 % de los encuestados cantan en el coche, el 13 % de las personas cantan en la ducha, el 10 % cantan cuando están de buen humor y el 9 % cantan en familia. El 6 % de los encuestados, finalmente, canta entre amigos mientras están de fiesta.

Pero la voz es un órgano que hay que cuidar toda la vida. Descubre con nosotros cómo cuidar tu voz.

1. Calentar la voz antes de cantar

Las cuerdas vocales son un conjunto de músculos compuesto por el músculo vocal, que se encuentra dentro de la laringe, así como el músculo cricotiroideo. Este último permite la tensión de las cuerdas vocales.

Calentar la voz antes de cantar
Calienta las cuerdas vocales, ¡no intentes cantar como pájaros de primeras!

Al igual que cualquier músculo que se esté a punto de utilizar para un esfuerzo, se recomienda encarecidamente calentar las cuerdas vocales antes de usar la voz en exceso, como antes de un concierto. Este conjunto de músculos requiere una respiración eficiente y una buena resistencia vocal.

Preparar la voz para cantar evita cualquier riesgo de lesión en el músculo vocal. ¿Cómo? Comenzaremos tarareando sonidos débiles y haciendo pequeñas vocalizaciones para calentar las cuerdas vocales, para seguir con canciones más avanzadas.

Además, ¡el calentamiento te ayudará a reducir el estrés y los nervios antes de subir al escenario!

Lee también nuestro artículo sobre los riesgos que hay para la voz.

2. Dormir bien para cantar bien

No lo pensamos, pero el cansancio es uno de los peores enemigos de las cuerdas vocales.

Dormir bien es importante para recuperar energía y descansar la voz. El sueño permite un descanso vocal antes de usar la voz nuevamente.

Como resultado, la falta de sueño es uno de los factores que conducen a la ronquera, el daño en las cuerdas vocales, los trastornos inflamatorios, la disfonía (patología benigna) o incluso la pérdida de la voz.

Seguro que has oído que, tras quedarte sin voz o pasar una infección viral o bacteriana, una buena noche de sueño te ayuda a mejorar.

Al dormir, el cuerpo ya no necesita forzar la voz. Por lo tanto, la noche es uno de los momentos más beneficiosos para los cantantes, ya que ¡dormir permite que las cuerdas vocales se regeneren! 

3. Adoptar una buena postura al cantar

A menudo se dice que, para tener una buena técnica vocal, un buen tono de voz, es necesario adoptar una buena postura, mantenerse erguido y meter la barbilla para liberar el aparato respiratorio.

Adoptar una buena postura para cantar
¡No estamos seguros de que esta sea la mejor postura para encontrar el tono de voz correcto!

Adoptar una buena postura también significa estar relajado, porque cantar estando tenso no ayudará a adquirir un buen timbre de voz.

Es conveniente trabajar lo que se llama «la relación cuerpo y voz». Debemos estudiar y encontrar la posición de confort vocal, es decir, en la que nos sentiremos más cómodos para cantar.

Se recomienda utilizar la respiración abdominal, metiendo los abdominales al exhalar e inflando el abdomen durante la inspiración.

Canta primero de pie, con las piernas y el torso rectos. Luego, canta sentado (siempre con la espalda recta para abrir el diafragma). Después, prueba a cantar acostado. ¿No respirabas mejor cuando estabas de pie?

La mejor postura para cantar es:

  • Pies separados a la anchura de la pelvis.
  • Las rodillas abiertas.
  • La pelvis en el eje de la columna.
  • Los hombros bajos, los brazos relajados y las manos abiertas.

Cualquier tensión corporal influirá en la fonación, especialmente a nivel de cada cuerda vocal (que no estará lo suficientemente libre como para vibrar).

¿Te interesa saber también por qué y cómo consultar a un foniatra?

4. Hacer ejercicio con regularidad

Es innegable: el deporte tiene innumerables beneficios para el cuerpo humano y ayuda a limitar el riesgo de contraer enfermedades más o menos graves. Practicar una actividad deportiva regular, como un deporte de resistencia, ayudará a desarrollar la respiración del cantante. El cantante que practique un deporte de fondo también aumentará su resistencia.

Durante el ejercicio físico, sea el que sea, el cuerpo consume más oxígeno y produce más dióxido de carbono. La respiración y la circulación sanguínea aumentan para suministrar energía a los músculos, lo cual los mantiene en movimiento. Los pulmones, cuando gozan de buena salud, pueden mantener una buena reserva respiratoria.

Como consecuencia, el cantante tiene menos dificultad para respirar al cantar y adquiere la capacidad de cantar durante mucho tiempo sin respirar.

5. Consejo para los fumadores: dejar de fumar para cantar mejor

Podríamos haber puesto este consejo el primero. No hay que fumar cuando se está aprendiendo a cantar o cuando se es cantante.

Fumar causa una gran variedad de problemas que causan tanto un cambio de voz como enfermedades que pueden ser mortales (cáncer de laringe, cáncer de garganta, cáncer de pulmón, enfermedad de la sangre, etc.).

Además, dejar de fumar produce muchos beneficios:

  • Liberación de los canales respiratorios.
  • Limitación del riesgo de desarrollo tumoral en la región laríngea.
  • Limitación de los riesgos de irritación de las membranas mucosas de las cuerdas vocales.
  • Limitación del riesgo de ganglios, pólipos o nódulos de las cuerdas vocales, etc.

Se podría añadir también la necesidad de reducir el consumo de alcohol y tener una buena hidratación diaria bebiendo 2 litros de agua.

6. Reposar la voz para evitar el sobreesfuerzo

Después de haber cantado mucho, en un concierto o en una clase de canto, o hablado en una conferencia o en una sesión de clases (si eres profesor), se recomienda dejar reposar la voz.

Reposar la voz
Descansa la voz: no hables, no cantes.

Incluso un foniatra o un otorrinolaringólogo puede prescribirte un descanso vocal.

El sobreesfuerzo provoca un aumento de la tensión muscular en el pecho y los abdominales, lo que resulta en un mal comportamiento respiratorio. También influye a nivel laríngeo y cervical.

Este sobreesfuerzo produce un forzamiento vocal, que provoca una extensión del tiempo de contacto entre las cuerdas, que viene acompañado de una alteración de la voz. Si el sobreesfuerzo se repite y dura bastante, pueden producirse edemas y fibrosis.

Quedarse sin voz, lo cual también se llama afonía, es el resultado de la disfunción de las cuerdas vocales. Es entonces cuando el tono de la voz se altera y aparece la ronquera, ya que la voz se produce por la vibración de las cuerdas vocales en la laringe.

La afonía es causada por una lesión de las cuerdas vocales. En caso de sobreesfuerzo, cuando se han sobrecargado, es necesario parar por completo de cantar para descansar la voz.

¿Quieres saber también cómo rehabilitar tu voz?

7. Proteger las cuerdas vocales del frío

El cambio de estación y de temperaturas son perjudiciales para las cuerdas vocales. Esta es la razón por la que debes envolverte una bufanda alrededor del cuello en invierno: para proteger del frío la zona de la laringe.

Un golpe de frío provoca laringitis, dolor de garganta, fiebre, bronquitis o anginas que te fastidiarán durante varios días. Aunque se trate de infecciones benignas, sigue siendo molesto si ocurre el día antes de un concierto o una clase de canto...

Si te ocurre, primero puedes beber infusiones de limón, tomillo y miel o tomar pastillas de eucalipto para reducir la tos. Luego, toma antibióticos si lo anterior no ha sido suficiente para calmar la molestia.

8. No hablar en caso de trastorno grave de la voz

«Grité demasiado en el último concierto de rock y ahora estoy completamente ronco». Pues el silencio es a veces la mejor medicina para cuidar la voz.

No es fácil de conseguir, ¡pero realmente debes dejar de hablar hasta que tengas tu próxima clase de canto!

Esto solo se puede hacer, por supuesto, en vacaciones, días festivos o domingos, sobre todo si usas la voz en el trabajo. Pero el mutismo es uno de los remedios para la curación.

9. Dejar de cantar en caso de inflamación de las vías respiratorias

Creer que puedes cantar mientras tomas medicamentos antiinflamatorios es una falsa esperanza. Si tienes irritación, dolor de garganta o laringitis, por ejemplo, se recomienda dejar de cantar de inmediato.

Las vías respiratorias consisten en cuatro partes de la anatomía humana, a saber, la cavidad nasal, la faringe, la laringe y el árbol bronquial.

Cualquier inflamación del tracto respiratorio superior durante más de 7 días requiere la interrupción completa del canto, hasta que te cures. Si sigues cantando, existe el riesgo de forzamiento vocal que agravará aún más el daño en las cuerdas vocales.

Consultar a un otorrinolaringólogo
Consulta a un foniatra: ¡este médico puede hacer un diagnóstico y hacerte un tratamiento para curar la región laríngea!

Finalmente, en caso de trastornos vocales prolongados, es mejor consultar a un foniatra o un otorrinolaringólogo.

El foniatra, especialista en trastornos de la voz, puede diagnosticar y observar la condición de las cuerdas vocales mediante una endoscopia o fibroscopia. Te administrará un tratamiento adaptado a cada situación, ya sea una ronquera persistente o una afección mucho más grave (tumor, por ejemplo).

Ten en cuenta que no todos somos iguales frente a los trastornos de la voz: las mujeres tendrían cuatro veces más probabilidades de sufrirlos que los hombres.

Entonces, si cantas, ¡debes entender el interés de cuidar tu preciada voz!

 

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Valeria Superprof

Superprofe, comunicóloga y apasionada del estilo de vida.