La voz es el instrumento más preciado de cualquier cantante; sin embargo, no siempre recibe los cuidados que necesita. La alimentación, las bebidas e incluso la postura corporal influyen en tu desempeño.
Mantener las cuerdas vocales sanas y lograr que respondan al 100 % de su capacidad sobre el escenario es la meta a la que debería aspirar todo cantante. Algunas rutinas se llevan a cabo de forma natural durante los ensayos o conciertos, pero existen ciertos hábitos que los profesionales de la industria suelen pasar por alto y que pueden resultar perjudiciales para la voz.
Aquí tienes una miniguía para cuidar tu voz.
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¿Qué es la disfonía?
La disfonía es una alteración de la voz que provoca cambios en su calidad, volumen, tono o esfuerzo al hablar. Una persona con disfonía puede experimentar ronquera, voz débil, áspera, entrecortada o apagada, así como dificultad para mantener una conversación durante mucho tiempo. En algunos casos, también puede aparecer sensación de irritación, sequedad o cansancio en la garganta.
La disfonía puede tener múltiples causas. Entre las más frecuentes se encuentran el uso excesivo o inadecuado de la voz, hablar durante periodos prolongados, gritar, cantar sin una técnica adecuada o forzar la voz.
También puede aparecer debido a infecciones respiratorias, como laringitis, alergias, reflujo gastroesofágico o inflamación de las cuerdas vocales. El tabaquismo y la exposición frecuente a sustancias irritantes también pueden afectar la voz.
Cuando la disfonía es consecuencia de una infección o de un esfuerzo vocal puntual, mejora después de unos días con reposo de la voz, hidratación y tratamiento de la causa. Si una alteración de la voz persiste durante varias semanas debe ser valorada por un especialista, el diagnóstico puede realizarlo un otorrinolaringólogo mediante una exploración de la garganta.
¿Por qué puede dañarse la voz al cantar?
Usar la voz en exceso puede conllevar problemas graves, duraderos o incómodos de las cuerdas vocales, la faringe y la laringe. La voz es un instrumento musical de cuerda que debe cuidarse, porque cantar sin técnica vocal conlleva algunos riesgos para la voz.
La voz se puede dañar al cantar debido a una técnica inadecuada o por cantar excesivamente. Algunas causas comunes del daño vocal son las siguientes:
El sobreesfuerzo vocal ocurre con mayor frecuencia, lo cual resulta en la pérdida de voz o la ronquera, cuando el cantante carece de técnica vocal.
El sobreesfuerzo es uno de los riesgos de alteración de la voz para los cantantes principiantes, porque este hace adoptar un mal comportamiento fonatorio, ejerce presión sobre la voz y provoca fatiga vocal sin darte cuenta.
La vibración de las cuerdas vocales se hace más difícil. Sin descanso vocal, pueden aparecer nódulos y pólipos en la cuerda vocal derecha o izquierda. Es el primer síntoma de laringitis crónica, resultante de la inflamación de las cuerdas vocales.
En lugar de seguir cantando, la rehabilitación vocal, las clases de canto y/o la consulta con un foniatra o un especialista en otorrinolaringología pueden ser la solución a tus problemas.
Una lesión no tratada puede causar lo que se conoce como disfonía: irritaciones de la mucosa inicialmente benignas, que conducen a problemas de fonación mucho más graves.

La alteración de la voz puede ser causada por muchos otros factores:
- El estilo de vida: tabaco, café, alcohol, drogas, falta de sueño, estrés, mala respiración, mala postura corporal, falta de hidratación, etc.
- Las diferencias de temperatura: protégete del frío con una bufanda, leche y miel, pastillas de eucalipto y aceite esencial de tomillo en invierno, y con pañuelos entre estaciones;
- El consumo excesivo de antibióticos o medicamentos, lo que resulta en efectos adversos;
- Alergias relacionadas con la contaminación o el polen;
- Ataques de asma;
- Problemas respiratorios (enfermedades pulmonares, bronquitis, infección bacteriana o viral en los pulmones, etc.);
- Reflujo gastroesofágico;
- Hinchazón de la garganta, etc.
El ritmo de vida a veces frenético de los cantantes también puede causar trastornos de la voz, afonía o disfonía: las giras, las entrevistas y la falta de descanso hacen que el artista viva en un círculo vicioso que agrava la salud de los músculos vocales.
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Hábitos para cuidar las cuerdas vocales
Entonces, ¿cómo se puede cuidar la voz cuando se es cantante? ¡Aquí tienes algunos cuidados de la voz!
Cuidar las cuerdas vocales es fundamental para mantener una voz saludable, especialmente para quienes cantan, hablan durante muchas horas o utilizan la voz como herramienta de trabajo. Adoptar algunos hábitos sencillos puede ayudar a prevenir molestias, irritación y problemas vocales.
Hidratarse
Mantener una buena hidratación es uno de los hábitos básicos para el cuidado de la voz. Beber suficiente agua a lo largo del día ayuda a mantener una adecuada humedad en las estructuras involucradas en la producción vocal.
No es necesario esperar a tener sed para beber agua. Lo ideal es mantener una hidratación constante, especialmente durante los días en los que se tienen ensayos, clases de canto o presentaciones.
La hidratación no debe entenderse como una solución inmediata cuando la voz ya está cansada. Es un hábito preventivo que debe formar parte de la rutina diaria del cantante.
Descansar
La voz también necesita descanso. Alternar los periodos de canto con momentos de silencio o de menor uso vocal permite reducir la carga acumulada durante el día.
El descanso resulta especialmente importante después de ensayos largos, presentaciones o actividades que requieren hablar durante muchas horas. No se trata únicamente de dormir bien, sino también de evitar un uso vocal excesivo cuando la voz ya muestra señales de cansancio.
Planificar pausas durante los ensayos puede ser una estrategia sencilla. En lugar de cantar continuamente durante horas, es posible dividir el trabajo en diferentes bloques y aprovechar los descansos para recuperar la voz.
Además, dormir adecuadamente forma parte del cuidado general del cuerpo y puede contribuir a que el cantante afronte mejor las exigencias vocales.
Evitar forzar la voz
Forzar la voz significa utilizar más esfuerzo del necesario para producir un sonido. Puede suceder al intentar cantar demasiado fuerte, alcanzar notas difíciles o mantener una determinada intensidad durante demasiado tiempo.

Una señal importante es sentir que cantar requiere cada vez más esfuerzo. Si para producir una nota es necesario tensar o aumentar considerablemente la intensidad, conviene detenerse y revisar la manera en que se está utilizando la voz.
También es recomendable evitar gritar antes o después de cantar. En conciertos, reuniones o espacios ruidosos puede resultar tentador elevar la voz para hacerse escuchar, pero esto aumenta la carga vocal.
Aprender a interpretar una canción sin buscar constantemente el máximo volumen ayuda a utilizar la voz de manera más eficiente y sostenible.
Calentar antes de cantar
Preparar la voz antes de comenzar un ensayo o una presentación permite pasar progresivamente de un estado de reposo a una actividad vocal más exigente.
El calentamiento debe realizarse de forma gradual y sin buscar inmediatamente notas extremas o grandes intensidades. La finalidad es preparar la voz para la actividad que se realizará posteriormente.
También es importante que el calentamiento sea proporcional a la exigencia de la sesión. Una presentación larga y demandante requiere una preparación diferente a una práctica breve y tranquila.
Convertir la preparación vocal en parte habitual de la rutina puede ayudar al cantante a comenzar sus ensayos con mayor comodidad y conciencia sobre su instrumento.
Respetar el rango vocal
Cada persona tiene un rango vocal determinado y no todas las canciones están adaptadas a las mismas características vocales.
Intentar cantar constantemente notas que están fuera del rango cómodo puede generar un esfuerzo innecesario. Si una canción resulta demasiado alta o demasiado baja, una alternativa puede ser adaptarla a una tonalidad más adecuada.
Respetar el rango vocal no significa limitar las posibilidades del cantante. Por el contrario, permite trabajar progresivamente y desarrollar las capacidades vocales sin convertir cada interpretación en un desafío excesivo.
También es importante diferenciar entre una nota que representa un reto técnico y una nota que se intenta producir mediante fuerza. El desarrollo vocal debe realizarse de forma progresiva y con orientación adecuada.
Trabajar con una técnica adecuada
Una técnica vocal adecuada permite utilizar la voz de una manera más eficiente. La respiración, la postura, la coordinación y la emisión deben trabajar conjuntamente para reducir esfuerzos innecesarios.
Contar con la orientación de un profesor de canto cualificado puede ser especialmente útil para identificar hábitos que podrían estar aumentando la tensión durante la interpretación.
La técnica también debe adaptarse a cada persona. No todos los cantantes tienen las mismas características, necesidades o posibilidades, por lo que copiar exactamente la forma de cantar de otra persona no siempre es recomendable.
El objetivo no debería ser cantar con mayor fuerza, sino aprender a producir el sonido deseado con comodidad y control.
¿Qué otros consejos podemos darte? Aquí tienes una pequeña lista para el cuidado de cuerdas vocales:
- Dejar de fumar: los fumadores corren el riesgo de contraer enfermedades potencialmente mortales (cáncer de pulmón, cáncer de laringe, cáncer de garganta);
- Hacer un descanso vocal para reducir la tensión de los músculos en el sistema respiratorio y laríngeo;
- Protegerte del frío;
- Dejar de hablar: el silencio es uno de los mejores remedios para descansar y sanar tu voz;
- No cantar en caso de dolor inflamatorio persistente: dolor de garganta, irritación del tracto respiratorio, infección viral, alergia, etc.
- Consultar a un otorrinolaringólogo o un foniatra si los trastornos de la voz duran más de 7 días.
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Cómo mantener la voz durante ensayos y presentaciones
Mantener la voz en buenas condiciones durante un ensayo o una presentación requiere planificación. No basta con cuidar la voz únicamente antes de subir al escenario.
1. Preparar la voz
Antes de cantar, es recomendable dedicar un tiempo a preparar progresivamente la voz. Esto permite comenzar con una exigencia moderada y aumentar la intensidad de manera gradual.
También conviene conocer de antemano las canciones que se interpretarán y detectar cuáles requieren mayor esfuerzo. De esta manera, es posible organizar mejor el ensayo y evitar utilizar la máxima intensidad desde el principio.
La hidratación también debe comenzar antes de la presentación y mantenerse durante la actividad.
2. Cantar sin forzar
Durante el ensayo o concierto, la prioridad debe ser mantener una emisión cómoda. Si una canción exige constantemente demasiado esfuerzo, puede ser conveniente revisar su tonalidad, intensidad o interpretación.

El uso de micrófonos y sistemas de amplificación también permite evitar que el cantante tenga que competir con el volumen de los instrumentos.
Prestar atención a las sensaciones corporales es fundamental. Si aparece tensión, cansancio o dificultad para producir determinados sonidos, es preferible reducir la exigencia en lugar de intentar compensarla cantando con mayor fuerza.
3. Descansar y recuperarse
Los descansos deben formar parte de la planificación del ensayo. No es necesario esperar a que la voz esté completamente agotada para hacer una pausa.
Después de una presentación exigente, también es recomendable reducir el uso vocal durante un periodo razonable. Hablar mucho, gritar o continuar cantando después del concierto puede prolongar la sensación de cansancio.
La recuperación también implica dormir adecuadamente, hidratarse y prestar atención a cualquier cambio que aparezca después de utilizar intensamente la voz.
Qué hacer si la voz cambia o se cansa
Si el descanso vocal no ha sido suficiente para cuidar la voz, hay varios ejercicios para rehabilitar la voz.
Reducir el uso vocal
Si notas que tu voz está diferente, cansada o menos cómoda de lo habitual, una de las primeras medidas es reducir temporalmente el uso vocal.
Esto significa evitar cantar durante periodos prolongados y disminuir actividades que requieran hablar mucho o elevar la voz.
Dar un descanso a la voz permite observar si el cambio desaparece y evita continuar sometiéndola a una exigencia innecesaria.
Evitar cantar con dolor o ronquera
El dolor o una ronquera que aparece durante o después de cantar no deberían ignorarse. Continuar cantando para intentar "soltar" la voz puede aumentar la exigencia vocal.
Si la voz no responde como habitualmente, lo más prudente es detener el canto y permitir que se recupere.
Especialmente en el caso de los cantantes, es importante no considerar la ronquera como una parte normal de cantar. Una voz saludable no debería necesitar dolor para producir determinados sonidos.
No automedicarse
Cuando aparece un cambio en la voz, es importante evitar la automedicación. Tomar medicamentos por cuenta propia para intentar eliminar rápidamente la ronquera o el cansancio vocal no sustituye una valoración adecuada.
Cada situación puede requerir una atención diferente y los medicamentos no deben utilizarse sin orientación profesional.
Buscar una valoración profesional si el problema continúa
Si el cambio de voz persiste, se repite con frecuencia o afecta la capacidad para hablar o cantar, es recomendable buscar una valoración profesional.
Un especialista puede determinar qué está ocurriendo y orientar sobre las medidas más apropiadas. Para los cantantes, una evaluación profesional también puede ayudar a identificar hábitos de uso vocal que convenga modificar.
Buscar ayuda no significa necesariamente que exista un problema grave. Es una forma de cuidar la voz y evitar que una molestia persistente sea ignorada.
Es recomendable consultar a un foniatra si el trastorno de la voz persiste durante más de una semana.
¿Un foniatra? Es un médico especialista, que se encarga de tratar trastornos del habla, el lenguaje y la comunicación. Se ocupa de la voz, el habla, el lenguaje, los problemas de deglución y la audición. Como médico, puede establecer un diagnóstico, hacer recetas y ofrecer un tratamiento individualizado.
Señales de alerta
Si cantas con frecuencia, aprender a identificar determinadas señales puede ayudarte a saber cuándo es necesario reducir la exigencia vocal o consultar con un profesional.
Reconocer estas señales permite actuar antes de que el cansancio vocal se convierta en un problema recurrente. Para un cantante, conocer sus límites y respetarlos es tan importante como desarrollar su capacidad interpretativa-
Cuidar las cuerdas vocales es una parte esencial de cantar de manera saludable y sostenible. La voz necesita hidratación, descanso, preparación y una técnica que permita utilizarla sin esfuerzos innecesarios.
Una voz cuidada no solo permite cantar con mayor comodidad: también ayuda a disfrutar durante más tiempo de una de las herramientas más expresivas que tiene un cantante.
¡Cuidar la garganta y cuerdas vocales nunca había sido tan importante!
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