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¿Cuántas veces por semana hay que tocar para convertirse en batería?

Publicado por Yann, el 03/10/2018 Blog > Música > Batería > ¿A Qué Ritmo Hay Que Tocar Para Practicar Bateria?

«La batería se convirtió en mi principal adicción. Tocaba unas ocho horas al día». Topper Headson, The Clash.

Aunque te importe el mundo de la música y te encante o te atraiga sobremanera, no debes dejar que se convierta en una obsesión. Aprender a tocar la batería tiene que ocupar un lugar importante en tu vida, pero sin exagerar. Solo así lograrás progresar.

De hecho, seguro que como buen principiante ya has preguntado lo mítico de cuántas horas son necesarias para convertirte en un batería como Dios manda. Pues bien, Superprof te puede aclarar la frecuencia de práctica que te hace faltar para mejorar tu ritmo y tu dominio de la percusión.

¡No te pierdas nuestra guía de batería para principiantes!

¿Cuántas horas me hacen falta para saber tocar la batería?

Según un estudio de 2008 llevado a cabo por Malcolm Gladwell, hacen falta unas 10.000 horas de práctica deliberada de un instrumento de música para llegar a dominarlo. Podrás ver este estudio en su libro Outliers: the Story of Success. Entre otros avatares de la fama, Gladwell estudió a los Beatles y a Bill Gates para poder alcanzar una cifra.

10.000 horas es el equivalente a 2 horas y media de práctica todos los días durante 10 años.

¡La cifra parece totalmente surrealista! Nadie puede ser tan constante durante tanto tiempo. Además, no sirve con solo sentarse en el taburete, tras la caja, el bombo, el charleston y los platillos para hacer sonar la magia.

La constancia es esencial en la práctica musical. ¿Te gustaría llegar a ser una estrella internacional? (Foto: Spottern)

Tampoco vale con golpear un poquito los tambores y reproducir alguna cancioncilla simple que hayas oído por ahí. Eso no te llevará a convertirte en una estrella de fama internacional. Esas 10.000 horas son horas de práctica profunda y consciente. Se trata de lograr nuevas competencias y aprender cada vez que nos instalamos a los mandos de la batería.

De este modo, en batería es conveniente trabajar aspectos como:

  • La forma de coger las baquetas y su manejo.
  • El movimiento de muñeca.
  • Los rudimentos básicos.
  • El ritmo binario y ternario.
  • La clave del tempo.
  • Los matices, la sonoridad, el dominio de la potencia, etc.

Por eso, mientras trabajes todo esto, la cifra de 10.000 horas no tiene por qué ir a misa. Con esto queremos decir que si no quieres ser el próximo John Bonham o el futuro Keith Moon, te bastará con dividir ese tiempo por dos para convertirte en un buen batería.

Lo más importante es que te fijes un objetivo a corto o a medio plazo antes que tu objetivo a largo plazo (que puede ser algo como «ser batería de música heavy»).

No obstante, el estudio de Gladwell ostenta el mérito de recordar que, al igual que el resto de instrumentos musicales, la batería requiere práctica, constancia y motivación. A menudo se subestima la batería y se la considera como uno de los instrumentos más fáciles de dominar (aunque eso no sea verdad). Practica entre 20 y 30 minutos dos o tres días por semana y acabarás viendo los resultados.

¿Sabes cuáles son las partes que componen una batería?

¿Qué ritmo diario tengo que llevar para mejorar en batería?

Practicar un instrumento, ya sea la guitarra eléctrica, la guitarra acústica, el saxofón o el clarinete, requiere tiempo y práctica. Hay que repetir cada semana los mismos gestos en la batería para poder conservar los conocimientos, refrescarlos y habituarnos a ellos.

La importancia de la práctica regular

Practicar, practicar y practicar. No hay otro secreto para progresar. Hay que reproducir, ensayar, repasar y repetir una y otra vez el mismo ritmo, el mismo tempo (ayúdate de un metrónomo, si acaso). La práctica regular es obligatoria porque de esta forma nuestro cerebro fijará el aprendizaje y el conocimiento.

Aprende a utilizar el charleston. ¡Los platillos son clave!

Cuando aprendemos algo nuevo, nuestro cerebro tiene que crear conexiones nuevas. Es un proceso lento y hay que darle tiempo a nuestra mente para que haga las conexiones necesarias de forma progresiva.

Recuerda que retenemos:

  • Un 10 % de lo que leemos.
  • Un 20 % de lo que oímos.
  • Un 30 % de lo que vemos.
  • Un 50 % de lo que oímos y vemos.
  • Un 70 % de lo que decimos.
  • Un 90 % de lo que decimos y hacemos.

Por eso, cantar canciones y practicar los ritmos al mismo tiempo nos permite recordar mejor las cosas.

Por ejemplo, intenta cantar «pum» cuando toques el bombo y «tac» para la caja.

¿Cuántas veces por semana y cuánto tiempo hay que practicar?

Vale, todo eso está muy bien, pero ¿a qué ritmo hay que practicar la batería para mejorar? Nosotros no nos cansaremos de decírtelo: es mejor trabajar 10 minutos todos los días que 2 horas una vez a la semana. Una práctica de 10 minutos no os permitirá calentar o llevar a cabo una sesión completa, pero tampoco pasa nada. Si solo tienes 10 minutos para practicar, entonces hay que optimizar las sesiones de práctica.

De esta forma, tienes dos posibilidades:

  • Tocar la canción que estás practicando en frío. Así podrás ver el resultado en condiciones que distan mucho de ser óptimas.
  • Practicar un punto concreto de una canción o una técnica concreta. Este método es muy eficaz para mejorar.

¡Trabaja tanto como puedas todos los días!

Incluso sin tu instrumento, con una batería eléctrica, por ejemplo, o con una mesa, en los 5 minutos que fumas un cigarro o en el metro, puedes practicar alguna técnica.

Atención a la irregularidad

Lo más normal es que al principio queramos aprender rápido. Más aún porque nos pasamos muchas horas delante del instrumento repitiendo los mismos aspectos básicos y trabajando un conjunto de canciones determinadas y muy sencillas. Y si vamos a clase en grupo, este tiempo se multiplicará fácilmente.

Pero eso no es malo: cuánto más practicas, más mejoras. Y todos sabemos lo que pasa con la vida cotidiana, que tenemos tantas cosas que hacer que es fáclil dejar el instrumento de lado durante semanas (o incluso meses). Y eso es lo que está mal.

Si no practicamos con regularidad, todo el progreso que hemos ido asimilando al principio se reduce a cero. Supone dar dos pasos hacia delante y tres hacia atrás. Por eso, te recomendamos que seas regular con tus clases y tus prácticas, para mejorar poco a poco, sin que te des cuenta. Lo mejor para eso encontrar un profesor de batería que te motive y alimente tu ambición. Piensa que las clases de batería te permitirán conseguir una técnica firme que luego usarás para definir tu propio estilo.

Los secretos de una buena sesión de batería

Bueno, ahora lo tenemos todo claro, ¿no? La regularidad es la clave.

Un ejemplo de semana para un aprendiz de batería

Si tuviésemos que elaborar un ejemplo de lo que sería la semana de un aprendiz de batería, hablaríamos de alternar sesiones cortas y largas. Algo así:

  • Lunes: 15 minutos de fundamentos básicos sin instrumento durante la pausa del almuerzo.
  • Martes: 30 minutos de ritmos particulares al volver de trabajar/clases (práctica deliberada).
  • Miércoles: 15 minutos de fundamentos básicos sin instrumento durante la pausa del almuerzo y una hora de clase de batería por la tarde.
  • Jueves: 30 minutos de trabajar una técnica o una canción en particular (práctica deliberada).
  • Viernes: 15 minutos de fundamentos básicos sin instrumento durante la pausa del almuerzo.
  • Sábado: entre una y dos horas de batería con calentamiento, fundamentos básicos, técnicas, varios ejercicios y canciones.
  • Domingo: lo mismo que el sábado.

Practica estés donde estés. Puedes practicar incluso sin instrumento. Solo tienes que dejar volar tu imaginación.

Lógicamente, se trata de un ejemplo que puedes adaptar a tu propio calendario, pero es una prueba fehaciente de la importancia de la regularidad y de la práctica diaria. No dudes en ponerte retos de vez en cuando si sientes que la motivación decae: aumenta la velocidad de un ejercicio muy aburrido, aprende una técnica nueva (como el doble pedal, por ejemplo), intenta tocar una canción más complicada, etc.

El calentamiento del cuerpo

Empieza la sesión con 10 minutos de canciones que ya conozcas bien. El objetivo de esos 10 minutos es concentrarse en los distintos aspectos que tienes que perfeccionar:

  • El sonido.
  • La postura.
  • El agarre de las baquetas.
  • La regularidad de los golpes.
  • La forma de marcar los matices

Recuerda no acelerar el tempo inconscientemente o hacerlo de manera consciente tras un silencio y llenar los pulmones a tope.

El calentamiento del cerebro

Trabaja otros 10 minutos de calentamiento creativo. El objetivo es que dejes vagar a tu imaginación y salgas de tu zona de confort. Golpea las negras con la caja (con la mano izquierda para los diestros y con la mano derecha para los zurdos). Entre dos negras, intenta hacer lo que quieras:

  • Un golpe de otro elemento (crash, tomtoms, etc.).
  • Dos golpes a la caja entre cada parón de negra.
  • Usa los pedales a tu antojo.

Las escuelas son un entorno estupendo para aprender. ¿Has pensado en matricularte en una academia de música?

Trabaja nuevos aspectos

Durante 20 o 30 minutos, céntrate en cualquier cosa que no sepas hacer:

  • Un estilo de música distinto al que sueles tocar.
  • Un nuevo ritmo.
  • Un nuevo fundamento.
  • Une técnica de mano o de pies que nunca habías intentado llevar a cabo.

No pierdas la concentración durante la duración del ejercicio y no dudes en bajar la velocidad si te hace falta. Además, no te centres en hacer las cosas rápido, sino en hacerlas bien e integrarlas con el conjunto.

Toca con música

Durante 10 o 15 minutos, ponte una canción que no conozcas e intenta seguirlo. Haz como si fuese una audición para ser batería de un grupo y deja volar tu creatividad. Para empezar, evidentemente, toca canciones sencillas y no te lances a lo más difícil.

¿Buscas más consejos para aprender a tocar la batería?

Definiciones «entrenamiento de batería»

¿Qué es la práctica deliberada?

La práctica deliberada es una práctica que se centra en mejorar. Constituye lo opuesto de la práctica por repetición.

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