Ya está, ¡lo has conseguido! ¡Por fin eres un profesor de yoga certificado! Has terminado tu formación y ha llegado el momento de lanzarte a la aventura.

Sin embargo, todavía tienes algunas dudas sobre la forma idónea de llevar a cabo tus clases de yoga presenciales o clases de yoga online.

Es completamente normal, créeme; sobre todo si se trata de la primera vez.

El objetivo del yoga es conseguir serenidad en el día a día y para ello, nosotros te vamos a dar todas las herramientas que te ayudarán a iniciarte en este mundo en las mejores condiciones.

De esta forma, podrás inculcar a tus alumnos y practicantes una forma eficaz y correcta de descansar y soltar todas sus preocupaciones.

Empieza por lo esencial: la preparación de tu primera clase.

Esta preparación para algunos puede resultar desalentadora, pero es esencial para un buen desarrollo de las clases.

Desarrollo de una clase de yoga

Hay muchas formas de hacer un proyecto de yoga, pero debes asegurarte de tener una combinación adecuada de asanas básicas y trabajo nuevo para que cada sesión sea productiva.

Puedes, por ejemplo, desarrollar tu clase de yoga entorno a:

  • Una temática: un hilo conductor

Toda buena clase de yoga sigue una temática. Está puede ser muy específica como atraer la abundancia o, tan sencillo como la obertura de la cadera. Con esta idea en la cabeza, te ayuda a poder desarrollar una clase coherente e inspiradora.

Te entrarán ganas de introducir el tema al principio de la clase e irlo desarrollando en el transcurso de la misma para dar sentido y coherencia a las posturas realizadas durante la sesión. También puedes leer una cita o proponer un momento de meditación.

  • Las posturas: elige un programa consolidado y variado

La temática es lo de menos, lo importante es que incorpores posturas variadas en el transcurso de la sesión.

Por ejemplo:

  • la pinza => para fortalecer los músculos abdominales,
  • el triángulo => para adelgazar la cintura,
  • el pez => para mejorar la respiración,
  • o incluso el arco => para mejorar el funcionamiento del sistema cerebral.

Algunas posturas tienen contra indicaciones por lo que habrá que adaptarlas dependiendo de cada alumno.

preparar clase de yoga
La elección de las posturas es muy importante.
  • Tiempo: calcula el tiempo de tus clases

La mayor parte de las clases son de alrededor de una hora.

Los 10 primeros minutos suelen empezar generalmente por un ejercicio de respiración y algunos estiramientos suaves en el suelo.

Los 20 minutos siguientes abarcarán secuencias más dinámicas (yoga Vinyasa) con posturas mantenidas durante de 3 a 6 respiraciones (Hatha).

En los cinco minutos siguientes, trabajarás una postura de puntas pie, la que hayas trabajado a lo largo de la clase.

Puedes dedicar 5 minutos suplementarios a posturas de equilibrio.

Los siguientes diez minutos deberán estar dedicados a posturas sentadas y tensas.

Los diez últimos minutos pueden ser un momento de meditación (en una postura sentada por ejemplo).

Por último, solo decir que no olvides hacer las transiciones de unas posturas a otras con suavidad.

  • Seguridad: tu función es muy importante

Más allá de la lógica, es evidente que tienes que asegurarte que tus alumnos hayan calentado correctamente y estén preparados para cada postura.

Nunca tienes que empezar ninguna clase con la postura de la rueda completa, por ejemplo, sin haber calentado debidamente la columna vertebral.

Es importante que los profesores de yoga entiendan la anatomía y el cuerpo humano para demostrar que pueden garantizar la seguridad de sus alumnos.

Si practicas en casa, presta atención a tu cuerpo y a cómo reacciona a algunas posturas.

Los elementos necesarios para poder hacerlo con seguridad son:

  • una esterilla de yoga: en las clases colectivas te la suelen dar
  • una toalla de baño para colocarla en el suelo
  • una pequeña manta para la sesión final de relajación

Descubre nuestros consejos para ser un buen profesor de yoga.

Conoce el nivel de los alumnos

Es muy importante que un profesor se adapte al nivel de sus alumnos. En las clases de yoga individuales es sencillo; le mandas algo al alumno y tú mismo vas viendo cómo realiza cada uno de los ejercicios.

Sin embargo, en grupo, vas a encontrarte con niveles muy dispares; desde aquellos que hagan yoga desde hace mucho tiempo como los que acaban de empezar.

Tu objetivo será guiarles por el buen camino, tanto a nivel físico como mental.

Tienes que lograr que los veteranos quieran seguir practicándolo y los principiantes sigan intentándolo una y otra vez hasta ponerse a su altura.

Nuestros profesores imparten clases de yoga para principiantes, ¿Qué esperas para ponerte en contacto con ellos?

como dar clases de yoga
Un buen profesor ayuda a sus alumnos a que mejoren continuamente.

Hay que destacar que hay algunos novatos que pueden presentar algunos problemas de aprendizaje en alguna  disciplina; sobre todo debidos a su falta de flexibilidad. Tu tarea es hacer que ellos también se sientan cómodos.

Entenderás así que un profesor de yoga también es un entrenador. Éste tiene que acudir a todas las personas que le requieran y guiarlas por el camino que previamente él ha recorrido.

Para ayudarte en esta tarea basta con que pienses en tu etapa como alumno. ¿Qué es lo que más valorabas de tu profesor? ¿Sentías que faltaba algo?

Cada ser humano comete errores, es normal. Ten esto en cuenta a la hora de ayudar a tus propios alumnos.

¿Te gustaría saber también cómo se desarrolla una clase de yoga?

Aprende a sentir el ánimo de tu grupo

Virginia, una de nuestras Superprof de yoga nos cuenta que ella propone diferentes alternativas a sus alumnos en función de su nivel. De esta forma, se adapta a la energía del grupo en su totalidad sin dejar a nadie atrás.

El yoga es una disciplina abierta a todo el mundo (no importa la edad, ni el sexo, ni la condición física). Por lo que puedes ver diferentes perfiles de alumnos.

Hay algunos que quieren relajarse simplemente. Otros quieren combatir su estrés y aprender a controlar sus emociones. Mientras que otros son apasionados de esta destreza y quieren superarse a ellos mismos.

Por lo que tendrás que conocer rápidamente a cada uno de tus alumnos para poder establecer así una dinámica de grupo con la que todo el mundo se sienta cómodo.

En algunas ocasiones no podrás realizar las posturas de yoga que tenías previstas para tus alumnos. Mientras que en otras, como ya sabes que son alumnos más avanzados, podrás practicar con ellos posturas más difíciles.

No importa si lo que enseñas es Vinyasa Yoga, el Yoga Ashtanga, el Kundalini o el Hatha; al fin y al cabo no dejan de ser tipos de yoga.

Está claro que esto también vale (y sobre todo) para el Yoga prenatal, con mujeres que les está cambiando el cuerpo. Este hecho conlleva numerosas reacciones en su humor y físico que tendrás que conocer y gestionar para poder tener la paciencia requerida.

De esta forma, descubrirás rápidamente que el humor del grupo puede variar en función de:

  • Tu público y la forma en la que abordes tus clases ;
  • La estación;
  • La hora de la clase;
  • Pero también de tu propio humor y dinamismo.

Echa un ojo también a nuestro artículo sobre los 7 pasos a seguir para realizar una clase de yoga efectiva.

Tipos de yoga

Hay muchos estilos de yoga, por lo que es útil que revises los diferentes tipos para comprender mejor cuál te gustaría aprender y posteriormente enseñar. La experiencia del yoga es diferente para todos, por lo que el tipo de yoga que disfrute tu mejor amigo podría no ser el mejor estilo de yoga para ti.

Estos son algunos de los tipos de yoga que existen:

  • Ashtanga

  • Anusara

  • Bikram

  • Hatha

  • Yoga integral (o yoga supramental)

  • Iyengar

  • Jivamukti

  • Kripalu

  • Kundalini

  • Nidra

  • Power yoga

  • Yoga restaurativo

  • Tantra

  • Vinyasa

  • Yin Yoga

estilos de yoga
En función de tus alumnos y tus clases, las posturas variarán.

Mantén siempre la mente abierta con respecto a los diferentes estilos de yoga y ten disposición para probar algo que no forme parte de tu práctica habitual. Es posible que te diviertas con la nueva experiencia y desees renovar tu rutina con algunas de las técnicas que aprendas.

Cómo enseñar yoga

A algunos instructores les gusta construir sesiones en torno a temas particulares, como asanas de apertura de cadera o principios ayurvédicos. Cada sesión o semana tendrá secuencias detalladas y música para combinar, y algunas estructuras pueden tener componentes establecidos.

Sin embargo, cada instructor tiene un estilo individual. Hacer un plan de enseñanza de clases de yoga no es para todos. Algunos profesores prefieren confiar en la energía de la clase en ese momento, o el universo, y otros medios intuitivos para dirigir la sesión. Estos instructores no vendrán con una carpeta a mano y música preestablecida; literalmente irán con lo que sucede al momento.

No existe un método correcto o incorrecto, siempre que seas fiel a tus enseñanzas y dediques atención a tus alumnos.

Componentes básicos de un plan de enseñanza de una clase de yoga

Hay varias formas de desarrollar un plan de enseñanza de clases de yoga. Sin embargo, muchos de los componentes son similares. Una estructura común incluye:

  1. Una apertura, generalmente un ejercicio de visualización o respiración.
  2. Una serie de calentamiento, que a menudo establece la intención de la práctica de asana al despertar las partes del cuerpo involucradas en la secuencia central.
  3. Secuencia central, que es cuando pondrás en movimiento una serie de posturas de pie y sentado que reflejan tu plan de sesión o tu interpretación de la energía de los miembros.
  4. Relajación, a menudo savasana, pero algunos instructores también incluyen unos minutos de meditación guiada al final.

El tiempo que dediques a cada componente depende del tiempo de tu sesión. Por lo general, en una clase de una hora, dedicarás cinco minutos a la apertura, 10 minutos al calentamiento, 40 minutos a tu programa principal y cinco minutos al cierre. Si tu clase dura 90 minutos, es posible que desees mantener tu programa básico entre 40 y 50 minutos, dependiendo de la intensidad, pero considera el tiempo adicional en la apertura y el cierre para ejercicios de respiración más profundos.

dar clases de yoga
Tus clases deben tener una estructura.

Ideas para clase de yoga

Prueba algunas de estas ideas y cree una sesión:

1.- Dependiendo de la hora del día.

Por la mañana, desarrolla una clase sobre poses de aumento de energía, como la secuencia Saludo al sol y la serie Guerrero. Por la noche, prueba una sesión relajante y reparadora, con posturas que liberen la tensión, como la pose de la Paloma o Forward Bends y torciones espinales.

2.- Centrándote en una parte del cuerpo en particular.

Los segmentos populares pueden incluir una serie de apertura de cadera, fortalecimiento de la espalda y apertura del pecho.

3.- Involucrando un tema.

Crea una sesión que se centre en equilibrar las posturas. Elige posturas relacionadas con la expansión o mejora de un chakra. Introduce una nueva postura, pero construye el flujo alrededor de las áreas del cuerpo que apoyan una transición natural a la nueva postura. Explora el pranayama e integra diferentes técnicas de respiración en una secuencia. Estos son solo algunos de los muchos temas que puede probar.

4.- Ampliando las opciones personales.

Para una clase de principiantes, ayuda a tus alumnos a pasar al siguiente nivel demostrando las etapas intermedias de cada postura común. Esto les ayudará a practicar colectivamente y a mantener una sensación de comodidad mientras avanzan en su práctica individual.

Además, pregúntale a tu clase qué más les interesa aprender. Es posible que te sorprendan con algunas de sus sugerencias, inspirándote a revisar tus enseñanzas y explorar algo diferente.

Estructura de una clase

En función del tipo de yoga que practiques, tus sesiones van a variar un poco. Sin embargo, como regla general, éstas se desarrollan en diferentes fases e importante que tienes que integrar en tus clases de yoga.

Para empezar tus clases de yoga, nosotros te proponemos que empieces dejando que tus alumnos se liberen de todo lo que han hecho a lo largo de todo el día (si la sesión se desarrolla por la tarde) o de todos esos aspectos que les perjudican. De esta forma, los ejercicios preliminares de relajación tendrán una buena base. Dedica un tiempo considerable a dejar que cada uno libere aquello que le pesa en la consciencia.

A estos ejercicios puedes añadir ejercicios de respiración (llamados Pranayama) que les ayudarán a descubrir sus emociones. Si controlan su respiración, aprenderás a escucharla así como la de los de tu alrededor, al contrario de lo que ocurre en los momentos de estrés, cólera o miedo.

Una vez que llegue el momento en el que tengas toda tu concentración centrada en lo que pasa en el interior de tu cuerpo, podrás pasar al calentamiento.

como dar una clase
Cada fase de la clase es importante.

A continuación, puedes encadenar distintas posturas de yoga (Asanas) en función de la naturaleza de tu cuerpo.

Escoge el orden de las posturas propuestas y el tiempo de cada una (alrededor de 3 minutos generalmente). No te olvides de ofrecer también a tus alumnos un momento de relajación entre cada postura (excepto si estás llevando a cabo un yoga dinámico que consiste en realizar diferentes posturas en un encadenamiento fluido e intenso).

Anímales también a asociar cada gesto con una respiración adecuada (inspiración y expiración).

Ayuda a las personas a las que les cueste todavía liberar la flexibilidad de su cuerpo, y anímalas a que lleguen tan lejos como puedan sin forzarles.

Aunque se invita a la meditación en cada etapa de la sesión, al final de la clase, se ofrece un momento para relajarse por última vez antes de retomar nuestra vida cotidiana. Así se relajarán todos los músculos y los más avanzados serán capaces de apreciar claramente los beneficios del yoga.

¡Bravo! Acabas de terminar tu primera clase.

¿Quieres saber también cómo fijar la tarifa de tus clases de yoga?

Cómo planear una clase

Todos los maestros del yoga lo dicen: el yoga hay que practicarlo regularmente

Por lo que, ya sea para ti mismo o para tus alumnos, cada día vas a tener ganas de hacer una clase individual, por lo que debes saber la secuencia de una clase de yoga.

La primera pregunta que te tienes que plantear es: ¿cuánto tiempo tengo que dedicar para realizar una buena sesión? ¿Solo 15 minutos o una hora?

Calcula el tiempo que puedes dedicar a evadirte y relajarte; si no puedes dedicar una hora todos los días no pasa nada.

Adapta el número de posturas en función de tu tiempo. Ten en cuenta a la hora de estructurar tu clase que tienes que incluir una fase de meditación y relajación tanto al principio como al final de la sesión.

A continuación, pregúntate por qué quieres practicar yoga hoy. ¿Para lograr dormir mejor? ¿Por un tema de estrés? ¿Para ejercitar tu cuerpo?

Hemos encontrado un testimonio en internet de una sofróloga y especialista en el yoga prenatal.

Aquí te presentamos cómo desarrolla ella su sesión personal:

  • Ella empieza por una fase de calentamiento que incluye meditación (trabajando también la respiración) y estiramientos.
  • A continuación, realiza algunas posturas en función de sus ganas (las que domina);
  • Después, se concentra en una postura que todavía no domina (prestando atención a su cuerpo y sin forzarse);
  • Ella encadena una etapa de vuelta a la calma;
  • Termina la sesión con una sesión de meditación que le permite ir volviendo poco a poco a la realidad acompañada de música y en un ambiente de silencio.
como ser maestro de yoga
Tanto profesores como alumnos, tienen que practicar yoga lo más regularmente posible.

En lo que concierne a las posturas, escógelas en función de tus ganas. Lo más importante es que, ante todo, estés cómodo y, sobre todo, que las practiques cotidianamente.

Para tus alumnos novatos, insiste en el hecho de que no tienen que ir demasiado lejos en sus posturas. Tienen que aprender a dejar que el cuerpo se vaya amoldando con el tiempo. La paciencia es fundamental en yoga.

Ahora ya cuentas con todas las claves para preparar una clase de yoga perfecta así que ¡adelante! Da esa serenidad que necesitan tus alumnos para afrontar los desafíos de su día a día.

Estate conectado con tus grupos y conóceles. Haciendo esto tendrás todos los ingredientes para tener éxito.

Descubre además cómo encontrar alumnos para tus clases de yoga.

Estructura clase de yoga para niños

La clave para saber dar clases de yoga a los niños es combinar un espíritu lúdico y creativo con mucha paciencia y, por supuesto, amor por el yoga.

Obtener una certificación para enseñar yoga a niños es el primer paso natural para dar lecciones a un alto nivel.

Los niños suelen mejorar su autoestima practicando yoga, lo que siempre es un resultado positivo. Muchos padres inscriben a sus hijos en el yoga por varias razones, que van desde la salud física y la conciencia corporal hasta la interacción social y la disciplina obtenida de una clase organizada.

El yoga para niños es definitivamente diferente a las clases de yoga para adultos. Si practicas yoga e inscribes a tu hijo en una clase, no espere que la clase del niño se parezca mucho a la tuya. El secreto para entender cómo dar clases de yoga a los niños es mantener su atención y el entusiasmo, además de reducir el nivel de autodisciplina requerido y aumentar el nivel de diversión, imaginación y creatividad.

Cómo planificar una clase de yoga para niños

Si bien no todos los estudios requieren que tengas una certificación especial de yoga para niños, nunca está de más tener esta. En primer lugar, aprenderás todas las formas en que tienes que adaptar tu técnica de enseñanza para los niños y todas las precauciones de seguridad que son exclusivas de un aula con niños.

Además, probablemente tendrás más éxito en la contratación de estudiantes si estás certificado para enseñar yoga a niños.

dar clase de yoga a ninos
Los niños obtienen muchos beneficios del yoga.

Algunas personas tienen una tendencia más natural para dar clases a los más pequeños, pero incluso si no te consideras del tipo, hay formas de hacer que tus clases de yoga sean más adecuadas para ellos. Prueba estos consejos:

1.- Alaba el esfuerzo

Asegúrate de elogiar a los niños muchas veces; más de lo que lo harías en una clase de adultos. Así es como los niños aumentan su confianza.

2.- Dale libertada a los niños

Deja que los niños hagan formas junto con sus cuerpos en lugar de hacerlo individualmente; esto aumenta el factor de diversión, mejora la conciencia de uno mismo y crea conciencia de los demás.

3.- Mencione los nombres de las posturas

Y también deja que los niños creen nuevos nombres para ellas.

4.- Reduce el tono de la meditación

No elimines la meditación de la clase por completo, pero hazla menos ritual y más corta de lo que lo harías en una clase para adultos.

5.- Reducir el tono de la relajación

El movimiento del yoga tiene más posibilidades de aliviar el estrés de los niños que de relajarse, así que presénteles las posturas de relajación, pero no es necesario que sea el foco principal de la clase.

Además, introduce juegos en el aula. Por ejemplo, jueguen “Simón Dice” mientras trabaja en su rutina de posturas de yoga. Asegúrate de que los niños estén lo suficientemente familiarizados con los nombres antes de hacer esto para que no se preocupen por cuál es la postura correcta.

Enseñar yoga a los niños es divertido e inspirador.

Cómo ser maestro de yoga

Hay cientos de escuelas de yoga en todo el mundo. Si te interesa saber cómo ser maestro de yoga o simplemente ampliar tu conocimiento, debes saber que existen diferentes programas de certificación y cada uno tiene distintos requisitos para ser instructor de yoga.

Los programas de las escuelas de yoga varían en duración. Casi todos son de capacitación intensiva durante aproximadamente dos semanas a un mes. Las escuelas más grandes o los programas de certificación específicos ocasionalmente también ofrecen clases por la noche y los fines de semana. El requisito de horas determina la duración y la intensidad del entrenamiento.

Los yoguis interesados ​​en ser instructores de yoga certificados comienzan con un programa de 200 horas. Completar un programa de 200 horas te permitirá enseñar yoga a otras personas. Aprenderás los principios del yoga, aproximadamente 50 asanas fundamentales, pranayama y otras técnicas de respiración.

Un programa de 500 horas, varía de una escuela o centro de yoga a otro, pero la mayoría de los programas de 500 horas amplían los elementos de vivir un estilo de vida de yoga, en cuerpo y espíritu, así como en las relaciones; enseñar posturas de pie y técnicas de respiración más complejas; y profundizan en los sutras (los antiguos textos fundacionales del yoga) para desarrollar una comprensión más sólida de lo que significa ser un yogui.

¡Si deseas practicar yoga, no dudes en utilizar la plataforma para encontrar profesores o clases particulares cerca de tu casa!

¿Te gustan las clases de yoga? ¿Buscas clases de yoga para principiantes o clases de yoga en la Ciudad de México?

También hay clases de yoga en puebla y clases de yoga en guadalajara.

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Gaspard

Superprofe ocasional apasionado por la música y las nuevas tecnologías