Clases particulares Idiomas Música Apoyo escolar Deporte Arte y ocio
Compartir

¿Cómo se hace una caricatura?

Publicado por Valeria Superprof, el 27/10/2019 Blog > Arte y ocio > Dibujo > ¿como aprender a dibujar caricaturas?

Uno de los tipos de dibujo de los que es más complicado encontrar buenas clases tiene que ver con la caricatura, ese arte que a veces se nos olvida que existe y que inicia, como cualquier otra pintura o diseño, con un primer boceto a lápiz.

Por increíble que parezca, la historia de la caricatura es larga pues se ha usado desde la antigüedad como una forma de expresión para denunciar, criticar, ridiculizar o, simplemente, hacer reír a las personas sobre algún personaje o suceso en específico.

Hace varios siglos, no solo se utilizaba al dibujo como medio para plasmar una caricatura. Por ejemplo, algunas de las obras literarias de Molière (uno de los maestros de la parodia y de la sátira) eran consideradas caricaturas, pues eran una crítica directa a la sociedad y a la forma de vida de la época.

De hecho, El Tartufo, una de sus obras de teatro, fue censurada por Ana de Austria, la entonces regenta, ya que denunciaba la hipocresía de la religión en el siglo XVII y ridiculizaba a los clérigos.

Ahora bien, la caricatura plasmada en una ilustración es un tipo de dibujo exagerado y humorístico, que desata muy distintas emociones y reacciones en quien la observa: desde una risa descontrolada, furia al ser utilizada como parodia o sátira, hasta nostalgia o tristeza por el significado tan profundo que puede tener una imagen.

Si estás interesado en aprender a dibujar caricaturas sigue leyendo y conoce un poco de sus orígenes y su evolución a través del tiempo, descubre los tipos de caricaturas que existen y cómo realizarlas y lee sobre los campos de trabajo que existen si deseas dedicarte profesionalmente a este arte.

Definición de la caricatura

Antes de entrar en detalles sobre cómo dibujar una caricatura o sobre cómo surgió este tipo de dibujo, conviene saber exactamente a qué nos referimos cuando hablamos de este término.

Pues bien, la Real Academia Española (RAE) define a la caricatura de la siguiente manera:

“Dibujo satírico en que se deforman las facciones y el aspecto de alguien. Obra que ridiculiza o toma en broma el modelo que tiene por objeto”.

Dibujar caricaturas El tono humorístico siempre está presente en una caricatura.

Como puedes darte cuenta, la caricatura puede practicarse en numerosos ámbitos (dibujo, pintura, literatura, teatro…). Pero, sin importar el rubro, tienen un común denominador: la exageración.

Por otro lado, la palabra “caricatura” en español fue tomada del italiano “caricare”, cuyo significado se puede traducir como “cargar” o “exagerar”.

A fin de cuentas, una caricatura implica observar y encontrar el detalle que se puede sobredimensionar para desacreditar al sujeto.

¿Sabes lo que es el dibujo de prensa?

Evolución de la caricatura a través del tiempo

Como lo mencionamos anteriormente, para hablar sobre los inicios de la caricatura es indispensable irnos muy atrás en la historia, por lo que a continuación te traemos un resumen por épocas:

La caricatura en tiempos de los griegos y romanos

Para hablar sobre los orígenes de la caricatura debemos remontarnos a la Antigua Grecia, en donde encontramos el nacimiento de las 2 fuentes principales de la hilaridad en la caricatura:

  1. Por su contenido: en diversas escenas literarias, como por ejemplo, en las parodias de la Iliada de Homero.
  2. Por su forma: en diferentes figurillas, como la figura de cerámica de Eneas con Aquiles y Ascanio (todos con cabezas de animales) y las cerámicas del siglo V a.C., en donde están representados los aspectos más vergonzosos de la vida fisiológica de las personas.

Por su parte, durante el Imperio Romano, podemos encontrar una gran diversidad de ejemplos de caricaturas en:

  • Pinturas cerámicas: específicamente en jarrones con temática cómica, principalmente de personajes ridículos.
  • Estatuillas grotescas: como la estatuilla deforme de Caracalla y las estatuillas del Dios Príapo, representado con un pene enorme, pues en esa época un falo grande se relacionaba a lo rústico y a un escaso control de los impulsos; así como a la incapacidad de actuar con moderación.
  • Frescos: como los de Grannano sobre monos, con los que se representaron a ciertos sujetos con sus propios gestos y maneras, poniendo en ridículo las costumbres de su tiempo.
  • Graffiti: como los encontrados en las antiguas murallas de Roma, los cuales eran realizados por diversas facciones hostiles que criticaban al poder.

Origenes de la caricatura Los falos grandes eran motivo de burla entre las clases altas y los artistas del periodo romano.

La caricatura en el Medioevo

En la Edad Media, la belleza y la fealdad asimilaban al bien y al mal. Por ello, la caricatura tuvo presencia sobre todo en las iglesias y catedrales, tanto en sus capiteles y vidrieras como en las esculturas que las decoraban.

Todos estos elementos arquitectónicos y decorativos estaban inspirados en diversos temas satíricos relacionados con personajes grotescos, animales fantásticos, el diablo, la danza macabra, el infierno, el juicio final, los vicios del hombre y los pecados capitales.

Algunos ejemplos los encontramos en la desenfadadísima iconografía de la Iglesia de San Quirce en Burgos; en los capiteles de la catedral de Chartres, en donde aparecen las escenas de un cerdo bailando y un asno tocando la guitarra y; en las sillerías del coro de las catedrales de Plasencia y Zamora.

El impulso de la caricatura en los siglos XV y XVI

Durante el Renacimiento, gracias a la aparición de la imprenta, los dibujos caricaturescos tuvieron una difusión masiva y estuvieron al alcance de diversos sectores de la sociedad, incluyendo las clases populares. Además, los caricaturistas dejaron de enfocarse en resaltar lo feo como vicio y empezaron a usarlo simplemente para señalar lo opuesto a la belleza.

Podemos decir que fue precisamente durante el periodo renacentista que surgió la caricatura en su sentido modero y se comenzó a utilizar el término italiano “ritratti carichi” (retratos sobrecargados) para referirse a ella.

De hecho, fue en una academia de pintura en Bolonia, a finales del siglo XVI, en donde iniciaron a hacer retratos de los visitantes, dándoles una apariencia animal o de algún objeto inanimado. Pronto esta tradición llegó hasta Roma, en donde los artistas cobraban por caricaturizar a los turistas.

Caricaturistas del Renacimiento Annibale Carracci es considerado uno de los iniciadores del género de la caricatura.

Cabe resaltar que todos estos retratos italianos eran privados y tenían un tinte humorístico, sin embargo, pocas veces resultaban satíricos o maliciosos.

En cuanto a sus máximos representantes encontramos a artistas de fama mundial como El Bosco, Alberto Durero, Hans Holbein el Joven, Pieter Brueghel el Viejo, Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci (con sus bocetos-retratos cargados de un naturalismo exagerado) y la familia de pintores italianos Carracci,  en especial Annibale Carracci, quien se especializaba en lo grotesco.

¿Te interesa saber también qué es el dibujo industrial

Concepciones acerca de las caricaturas en el siglo XVII

En plena Edad Moderna, algunos artistas definían la caricatura como un tipo de retrato nacido de un profundo interés por la realidad, aunque con un fin cómico o fantástico.

Durante esos años, el interés por este tipo de dibujos creció exponencialmente, sobre todo por aquellos con una temática orientada a la situación política derivada de las guerras religiosas. De hecho, en muchos casos eran utilizados como propaganda.

El auge que alcanzaron estos dibujos fue tal que la Academia Italiana incluyó la palabra “caricatura” en la edición de 1694 de su Diccionario, definiéndola como ” una especie de libertinaje de la imaginación”.

En cuanto a los artistas-caricaturistas más importantes del periodo podemos nombrar a:

  • Jaques Callot: fue discípulo de Annibale Carracci. Sus caricaturas más conocidas son “Los Bohemios” y “Los Mendigos”.
  • Cornelius Dusart: primer cultivador de la sátira política.
  • Gian Lorenzo Bernini: con las caricaturas de los cardenales de la época.

El siglo XVIII y la codificación de la caricatura

En la primera mitad del siglo XVIII, con la aparición de las llamadas gacetas, puede hablarse de una prensa satírica (todavía muy primitiva), cuyo rasgo más destacado era la parodia de los estereotipos lingüísticos de las disposiciones administrativas, que contaba con un referente literario tan ilustre como las obras del español Francisco de Quevedo.

Sin duda, una de las grandes aportaciones de la época fue la primera serie de reglas de codificación sobre la caricatura, escritas por Francis Grose bajo el nombre de “Rules for Drawing Caricatures”.

Historia de la caricatura La estampa satírica y la caricatura alcanzaron en Gran Bretaña un desarrollo sin precedentes gracias a la obra de William Hogarth.

Durante ese siglo se hicieron dos grandes recopilaciones de caricaturas. Por un lado, en 1743, Arthur Pond publicó en Inglaterra una colección de dibujos caricaturescos europeos; mientras que en 1792, Boyer De Nimês recogió una colección completa de imágenes satíricas francesas de la época.

Por otro lado, en 1770, surgió en Gran Bretaña la caricatura política, la cual se utilizó como un arma de defensa contra quienes estaban en el poder. Por ejemplo, el pintor inglés William Hogarth hizo varios dibujos burlones de crítica social.

Algunas otras figuras muy representativas de este tipo de dibujo fueron Thomas Rowlandson, James Gillray, Louis-Léopold Boilly, Philip Debocourt y John Tenniel quien, además de ser conocido por sus ilustraciones dedicadas a “Alicia en el País de las Maravillas”, fue uno de los caricaturistas más destacados de la revista “Punch” (revista ilustrada británica de humor y sátira).

La litografía y su contribución a la caricatura en el siglo XIX

Gracias a la invención de la litografía en 1796, los caricaturistas de los años 1800 se beneficiaron del hecho de poder estar involucrados en todo el proceso de reproducción de sus trabajos pues, anteriormente, las reproducciones de sus dibujos estaba a cargo de un grabador y corrían el riesgo de que sufrieran algunas modificaciones, sobre todo, en los rasgos de los personajes.

Además, la litografía abarató los costos de producción, por lo que las caricaturas se volvieron aun más accesibles. Y, si a esto sumamos que poco a poco se fueron haciendo parte fundamental de los periódicos, el desarrollo y expansión de este género durante el siglo XIX fue exponencial.

Por otro lado, se vivió un cambio muy drástico entre aquellos que se dedicaban a la caricatura. Se pasó de hablar de los artistas-caricaturistas a los periodistas-caricaturistas, pues los autores de estos dibujos se convirtieron en auténticos comunicadores de su tiempo que llegaban a las masas por medio de una imagen. Algo que fue muy valorado en su época, ya que la mayoría de las personas no sabían leer ni escribir, por lo que se convirtió en una especie de lenguaje comprensible para todos.

Historia de la caricatura Thomas Nast fue uno de los más grandes caricaturistas ingleses del siglo XIX.

Hay que recordar que el siglo XIX, por sus efervescencias históricas, es conocido como el siglo del periodismo ideologizado y combativo, en el que la burguesía liberal se servía de la prensa como medio de emanación de su ideología. Criticaba airadamente al antiguo régimen y a sus representantes, enarbolando la bandera del racionalismo y del progreso y, poco a poco, fue fijando su imagen arquetípica de lo social. Por ello, aunque hubo estimables intentos de llevar a cabo una sátira reformista y literaria, la mayoría de las veces fue sobrepasada por la invectiva política descarnada.

Uno de los caricaturistas políticos más célebres de este periodo fue el germano-estadounidense Thomas Nast, quien creó el elefante y el asno, símbolos de los partidos republicano y demócrata, respectivamente. Sin embargo, también había otras grandes personalidades de la caricatura como:

  • Joseph Keppler: fundador y editor del semanario humorístico “Puck”, desde donde atacaba la corrupción de los dirigentes políticos y de muchos empresarios millonarios de esos años.
  • Honoré Daumier: trabajó haciendo diversas caricaturas en las revistas francesas “Le Silhoutte” y “Le Charivari” y es considerado el máximo exponente del género.
  • André Gill: son muy reconocidos sus trabajos en la revista “Le Père Duchêne illustré”.
  • Jules Husson Champfleury: crítico y escritor francés muy famoso por haber escrito la primera historia de la caricatura.

¿Prefieres el dibujo realista

El nacimiento y desarrollo de la caricatura en México

La caricatura llegó a México gracias a la influencia de los artistas-caricaturistas franceses de finales del siglo XVIII, quienes realizaban dibujos muy críticos, como una forma de revolución, en contra del orden social, moral, religioso y político de la época.

En México, los primeros caricaturistas se enfocaron en realizar imágenes relacionadas al sentir popular, así como críticas y sátiras con mucho ingenio y elegancia sobre la vida en las vecindades y en los barrios más pobres.

Como género periodístico, se podría decir que la historia de la caricatura en nuestro país tiene alrededor de 300 años; sin embargo, fue hasta 1812 que se tiene registro de la primera revista satírica mexicana, la cual se llamaba “El Juguetillo”, seguida de la publicada en el periódico Iris en 1826.

Por su parte, la caricatura política en México surgió de la oposición, con el objetivo de burlarse y de hacer sátira de los gobernantes, con Constantino Escalante a la cabeza, quien era un gran defensor de la libertad de expresión, luchador social, crítico, humanista y, evidentemente, artista. De hecho, es considerado como el padre de la caricatura política mexicana.

En su mayoría, estos dibujos caricaturescos eran muy irreverentes y mordaces y se publicaban en diferentes periódicos y revistas liberales de tinte satírico-político como: “Don Simplón”, “Crítico y Filosófico”, “Burlesco”, “El Ahuizote” y “La Orquesta”.

En ellas, escribían personajes de la talla de Guillermo Prieto, Ignacio Ramírez y Manuel Payno y trabajaban caricaturistas como José María Villasaña y José Guadalupe Posada.

Caricatura mexicana La Calavera Garbancera, creada por José Guadalupe Posada, es una de las caricaturas mexicanas más reconocidas mundialmente.

Algunas peculiaridades de la caricatura mexicana de mediados del siglo XIX son que muchas imágenes incluían el uso de estereotipos de personajes populares como el borracho, la prostituta, los sacerdotes, los burgueses panzones, las mujeres de la aristocracia llenas de joyas, los soldados desaliñados y los funcionarios corruptos.

Sin embargo, el máximo esplendor de la caricatura en nuestro país se vivió durante finales del siglo XIX, en plena dictadura de Porfirio Díaz, cuando diversas revistas abordaban temas relacionados a la corrupción y a los abusos del poder, destacándose publicaciones como “El Ahuizote Jacobino”, “Mefistófeles”, “El Hijo del Ahuizote” y “Don Quijote”.

Ya en el siglo XX, algunos de los caricaturistas más populares eran José Clemente Orozco, Miguel Covarrubias, Alberto Huici y Renato Leduc. Pero, sin lugar a dudas, Abel Quezada requiere mención a parte, pues transformó la caricatura de nuestro país, dotándola de un carácter humorístico, rompiendo con la solemnidad que tenía hasta ese momento. Algunos de sus personajes más emblemáticos eran la dama caritativa de las Lomas, el campesino unidimensional, “Don Gastón Billetes” y “El Tapado”.

Pero fue hasta 1968 que surgió la primera revista de humor político del México posrevolucionario, bajo el nombre de “La Garrapata”. En ella, no solo trabajaron grandes caricaturistas consagrados como Eduardo del Río (Rius) , Helio Flores, Emilio Abdalá (AB) y Rogelio Naranjo; sino que fue el semillero de nuevos talentos como: Felipe Galindo (Feggo), Rubén Eduardo Soto Díaz (Soto) y Rafael Barajas (El Fisgón).

Por último, a finales de la década de los ochenta, en 1987, se fundó el Museo De La Caricatura Mexicana, en la Ciudad de México, en donde se exponen las obras de muchos de los caricaturistas contemporáneos de nuestro país, así como réplicas de las caricaturas de dibujantes de principios del siglo XX y ejemplares prístinos de “El Ahuizote”, “La Orquesta”, entre otras.

Tips para saber como dibujar una persona

Lo primero que debes saber es dibujar, pues hacer la caricatura de una persona no es nada fácil. Es necesario que tengas los conocimientos y la técnica para hacer retratos.

Por ello, a continuación te hablaremos de los 3 pasos que tienes que cumplir antes de embarcarte en la aventura de convertirte en caricaturista.

Aprender a dibujar una caricatura Si deseas hacer caricaturas es esencial contar con conocimientos básicos de dibujo.

  1. Hacer un retrato con parecido: si no es el caso, será imposible reconocer a la persona que estás caricaturizando. Dibujar un rostro es algo que se aprende y se necesita una buena técnica. Luego ya se puede empezar a hacer caricaturas.
  2. Observar: cada detalle de una caricatura cuenta, así que tu sentido de la observación es esencial para lograr un buen dibujo. Hace falta una mirada entrenada para ver de un primer vistazo los rasgos a exagerar.
  3. Respetar las características del modelo: aunque los rasgos sean exagerados, es importante respetar el vínculo entre las diferentes características de un rostro para conservar una cierta armonía y sobre todo un parecido evidente.

Como aficionado, puedes divertirte realizando dibujos humorísticos, ya sea a partir de una foto o frente a un modelo…  Recuerda que las caricaturas pueden hacerse de diferentes maneras: pueden ser realistas, como un auténtico retrato con juegos de sombras, o pueden ser estilizadas, al estilo de los personajes de manga.

Sea cual sea el estilo que elijas, para comenzar puedes entrenarte dibujando perfiles. Tómate el tiempo de pensar y de observar los elementos que quieres caricaturizar. Como en cualquier dibujo, hay que saber dónde se quiere llegar antes de hacer el primer trazo, ya sea la nariz, el mentón, la frente o las orejas.

Eso sí, ten en cuenta que tendrás que exagerar los rasgos para realizar una buena caricatura, por lo que te recomendamos empezar por realizar un esbozo general antes de iniciar a dibujar los detalles.

Consejos para dibujar una buena caricatura

Entre los puntos que puedes trabajar para que una caricatura transmita su mensaje, estos son algunos ejemplos que reforzarán el lado humorístico:

  1. Añadir texto: hacer hablar al personaje refuerza el mensaje de la parodia (un tic verbal, una expresión, etc.).
  2. Añadir elementos significativos: un accesorio también puede destacar la personalidad de la persona caricaturizada de este modo. Por ejemplo, si tu modelo lleva siempre corbata, exagérala también.
  3. Crear una situación: en las sátiras, las personas caricaturizadas se sitúan a menudo en un contexto humorístico. Por ejemplo, si a tu personaje le encanta la bicicleta, dibújalo sobre una bici minúscula.

Pasos para hacer una caricatura Estudia a tu personaje para encontrar detalles o facciones que puedas exagerar.

Para resumir, aplica todos tus conocimientos básicos de dibujo en la realización de tus retratos caricaturizados, forzando sus rasgos. Pero, ¡también dejar hablar a tu imaginación para expresar tu sentido del humor! Desarrolla tu cultura general, practica haciendo caricaturas de un político o con dibujos sobre la actualidad…

¿Deseas conocer las diferentes técnicas de dibujo que existen?

Clases particulares para hacer caricaturas

¿Nuestros consejos no te parecen suficientes para iniciarte en el mundo de la caricatura por tu cuenta? ¿Buscas clases para aprender a dibujar caricaturas?

¡Hay que ser sinceros! Si dibujar no es tarea sencilla y lleva mucho tiempo de estudio, esfuerzo y práctica, hacer una caricatura aún es más complicado. No solo debes ser un experto haciendo trazos, sino que debes desarrollar tus habilidades para poder exagerar los rasgos de tus personajes, sin que dejen de parecerse a las personas reales.

Sin lugar a dudas, no hay manera más rápida y sencilla de aprender a hacer caricaturas que con la ayuda de un profesor privado que vaya directamente a tu casa y te enseñe exactamente lo que te interesa. Así que si estás buscando clases particulares, ¡no dejes de visitar la página de Superprof!

En nuestra plataforma online encontrarás a tu profesor de dibujo ideal. Solo debes registrarte de manera gratuita e iniciar tu búsqueda, según tu nivel, la ciudad en la que vives o el precio que estás dispuesto a pagar por clase. ¡Inclusive puedes elegir entre clases presenciales o en línea!

Clases de dibujo humoristico ¡Con Superprof encontrarás las clases de tus sueños!

En Superprof puedes ponerte en contacto con profesionales del dibujo, ya sean especialistas en dibujo periodístico, caricatura política, ilustraciones humorísticas, entre otros… Así que tómate el tiempo de revisar el perfil de todos nuestros maestros para elegir al profesor que mejor se adecue a tus intereses, gustos y presupuesto.

Hay clases para niños, adolescentes y adultos y, lo mejor de todo, es que se tratan de lecciones 100% personalizadas. Con esto nos referimos a que cada Superprof diseña un programa de estudios especialmente para cada alumno, con la finalidad de trabajar los aspectos que quiera desarrollar o mejorar.

Aprovecha que muchos de los profesores de dibujo de Superprof brindan una primera clase sin costo para que conozcas su metodología y te cerciores de que cumplen con tus expectativas.

¿Te gustaría tomar un curso de dibujo a lapiz?

¿En qué puedo trabajar como caricaturista?

Finalmente, veamos las posibilidades profesionales que tu don para la caricatura te puede aportar. Tu interés por el dibujo te permite plantearte diferentes carreras en el ámbito artístico, como por ejemplo:

  1. Dibujante de prensa: es un trabajo en el que la caricatura es omnipresente.  Sin embargo, es una realidad que la prensa satírica no abunda, por lo que el periodista dibujante debe ser polivalente y trabajar para diferentes medios.
  2. Caricaturista independiente: puedes trabajar por cuenta propia, ya sea en la calle en lugares turísticos u ofreciendo tus servicios en eventos (bodas, eventos empresariales, fiestas…). ¡Las caricaturas son muy apreciadas!
  3. Dibujante de cómics: con un alma creativa, si te gusta crear historietas y tienes un montón de ideas, también es una buena opción.
  4. Ilustrador: la ilustración es un ámbito muy amplio que ofrece igualmente buenas perspectivas ya sea en la edición, en una agencia o en la prensa.

Evidentemente, cada trabajo requiere de competencias específicas, más allá del dominio de las bases del dibujo y de la caricatura. Existen numerosas formaciones, pero sin duda, aprender a dibujar para ejercer un trabajo artístico es una opción que te permitirá realizarte profesionalmente a gracias a tu pasión por el dibujo.

Compartir

A los lectores les gusta este artículo
¿El artículo tiene toda la información que buscabas?

Aucune information ? Sérieusement ?Ok, nous tacherons de faire mieux pour le prochainLa moyenne, ouf ! Pas mieux ?Merci. Posez vos questions dans les commentaires.Un plaisir de vous aider ! :) (moyenne de 3,00 sur 5 pour 2 votes)
Loading...
avatar